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La prueba de triglicéridos mide el nivel de grasas triglicérido que hay en nuestra sangre y suele realizarse junto a un conjunto de pruebas llamadas ‘perfil lipídico’, que miden el nivel de grasas que tenemos en sangre.
Este valor nos permite determinar si existe riesgo de padecer alguna enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular u otras afecciones relacionadas con las arterias.
Una persona sana debería revisar su nivel de triglicéridos cada cuatro años. Pero existen ciertos aspectos de salud que hacen preferible realizar esta revisión más a menudo:
La posibilidad de controlar nosotros mismos estos parámetros, con una sencilla prueba de triglicéridos en la farmacia, nos permite corroborar que el tratamiento que seguimos es el adecuado, detectar cualquier anomalía o beneficiarnos de la tranquilidad de tener cierto control sobre nuestro estado de salud, hasta nuestra siguiente revisión médica.
Hacernos la prueba de triglicéridos en la farmacia es muy sencillo, tan solo precisa de un pinchazo en el dedo para extraernos una muestra de sangre.
Con ella, el farmacéutico analiza el nivel de triglicéridos en nuestra sangre, dándonos los resultados en los diez minutos posteriores.
Esta prueba no implica peligro alguno para nuestra salud, tan solo debemos asegurarnos de ir en ayunas, sin comer ni beber en las 9/14 horas anteriores a la prueba.
Ofrecernos la posibilidad de llevar a cabo un seguimiento de los principales indicadores de riesgo, en cuestión de cinco minutos y en la farmacia más cercana, es un servicio necesario que aporta un valor añadido importantísimo a los servicios de atención farmacéutica.
Los triglicéridos se miden en miligramos de triglicéridos por decilitro (mg/dL). Los valores deseables de triglicéridos en sangre son los siguientes:
Debemos tener en cuenta que algunas enfermedades, como: insuficiencia renal, tiroides, enfermedades del hígado, alcoholismo, cirrosis o desnutrición, entre otras, así como determinados tratamientos médicos, como: algunos anticonceptivos, esteroides o diuréticos, podrían alterar los resultados de la prueba de triglicéridos.
En estos casos, lo mejor es consultar previamente con un profesional sanitario sobre los niveles de triglicéridos en sangre adecuados para nuestro caso particular.
Los triglicéridos forman parte del colesterol VLDL, también conocido como colesterol malo, que es el encargado de trasportar triglicéridos del hígado al torrente sanguíneo.
Nuestro cuerpo utiliza triglicéridos para generar energía y fortalecer los músculos.
Cuando consumimos más calorías de las que necesitamos las convertimos en triglicéridos, que almacenamos en células grasas con el objetivo de usarlas en el futuro.
Si acumulamos demasiadas calorías generamos un problema en nuestras arterias que puede ocasionarnos enfermedades peligrosas, como: pancreatitis, enfermedad arterial periférica, ictus y enfermedades cardiovasculares, entre otras.
Una vez realizada la prueba de los triglicéridos, si el resultado es más alto de lo deseable, lo más recomendado es bajarlo mediante unos sencillos consejos de autocuidado: